CONÓCENOS

NUESTRA HISTORIA

Sería difícil darle un solo lugar de nacimiento a la idea de Big Sur. Mientras uno de los hermanos estaba en Los Angeles, otro se encontraba en Bournemouth, las hermanas allá en La Línea, pero siempre con una idea común, ropa de calidad para todos, frustrados de etiquetas con precios desorbitados por prendas producidas en masa. Lo teníamos claro, seríamos nosotros mismos quienes harían las prendas, así nos pusimos a buscar todo lo necesario para ofrecer la mejor calidad a un precio para todos. Producimos a demanda y no son otras que nuestras manos las que se ponen a operar.

Genial, la idea estaba clara, los principios definidos. Pero ¿y el nombre? Nos llevó tiempo y no fue la inspiración sino la casualidad la que nos trajo el nombre con el que quedara bautizada nuestra empresa. Big Sur. En las primeras semanas de la pandemia, antes de que asolara California, uno de los hermanos decidió hacer un último viaje antes de volver a Europa tras una década en Norteamérica. Conduciendo dirección norte, bordeando la costa pasó Santa Monica, Malibu, San Luis Obispo, Santa Cruz y llegó a ese puente centenario, llegó a los bosques de Big Sur. Y aquel nombre se sentía bien, en este refugio pasado de poetas y surfistas, de amantes de la naturaleza, de una fauna peliculera y toda la gama de verde que un follaje pueda ofrecer se reveló lo que quedaría plasmado. Big Sur.